09.27.2007 - 2007-09-27 BARCELONA: Olympic Stadium / Police impone su ley - Casi 55,000 personas vibran en Barcelona con el grupo en su única actuación en España...
Police impone su ley - Casi 55,000 personas vibran en Barcelona con el grupo en su única actuación en España...
Sting, bajo en mano, hace sonar los primeros acordes de 'Message in a bottle'. Andy Summers le sigue enseguida. A Stewart Copeland apenas se le ve detrás de la enorme batería, pero está ahí. Comienzan a sonar los primeros acordes de 'Message in a bottle' y el Estadi Olímpic se rinde.
"?Qué tal Barcelona?". La respuesta es fácil, tras la media hora de espera de rigor, 54.947 personas vibran primero porque el tema lo vale, y, segundo, porque están perfectamente preparadas para seguir dos horas de "show", el único que Police ofrece en España en esta gira mastodóntica que comenzó el 28 de marzo en Canadá y a la que aún le quedan más o menos la mitad de las fechas.
En el segundo corte del concierto, 'Synchronicity', el trío británico apuesta por unas proyecciones coloristas y los juegos de luces de tonos alegres para hacer más efectiva una puesta en escena que, si bien no era necesaria cuando sonaban las canciones más conocidas de la banda (perfectamente intercaladas en el repertorio para que no se desmoronara el interés de los seguidores), se hacían imprescindibles en los momentos en que se acercan al reggae, estilo al que siempre han rendido pleitesía aunque en sus inicios apostaron por coquetear con el punk.
La nostalgia fue el hilo conductor del recital en el que sonaron una veintena de canciones. Uno de los momentos más emotivos llegó con 'Walking on the Moon', ampliamente coreado por un público que sobre todo quería bailar y que poco después tenía una nueva dosis de adrenalina con 'Every little thing she does is magic', uno de los temas más notables del concierto.
El público parecía saber el orden en que el trío británico iba a interpretar las canciones, ya que cada recital de la gira ha sido una copia del concierto anterior. Así, reservaron los momentos aburridos con los subidones de 'Do Do Do De Da Da Da', que sonó bastante avanzado el concierto, o 'Roxanne', 'So lonely' y 'Every breath you take', temas que formaron el grueso de la traca final del concierto. Son estas canciones las que hacen posible que una formación que en 1985 entonó el adiós y ahora haya vuelto sin más excusa que la pecuniaria, tenga la capacidad de agotar las entradas allá donde va.
También es necesario resaltar que la voz melosa de Sting sigue siendo efectiva porque si bien fueron suficientes las veces en que su particular timbre no sonaba con la limpieza que proporcionan las grabaciones de estudio, en temas como 'Voices incide my head', que no es para levantar pasiones, supo arrancar aplausos. Peor sonó 'Truth hits everybody', donde cada uno de los componentes iba a lo suyo. ?Será porque la reconciliación tiene poco de romántico y sí cifras suculentas? Puede que así sea. Si hay algo incontestable es que el mejor de la noche fue Summers, y que el público aplaudió a lo grande cuando acabó la última de la noche, 'Next to you'.
Hubo momentos mágicos para el público, sobre todo cuando sonaron 'Message in a bottle', 'Roxanne' y 'So lonely'.
© La Razón by Sonia Doménech