12.01.2007 - 2007-12-01 BUENOS AIRES: River Plate Stadium / Al menos 60,000 peronas aclamaron a The Police en Buenos Aires...
Al menos 60,000 peronas aclamaron a The Police en Buenos Aires...
The Police conmovió a 60.000 espectadores en el estadio Monumental de fútbol de Buenos Aires, en el punto más austral de su gira de regreso tras una separación de dos décadas.
Durante casi dos horas, la banda liderada por Sting mostró sobre el escenario un sobrio pero completo despliegue tecnológico y música que suena ahora igual que hace 20 años.
Excepción hecha de algunos tonos rebajados, Sting está intacto en cuerpo y voz. Que repartan gratis y a granel eso que toma, porque no ha de ser fácil más allá de los 50 años conservar tantas virtudes juveniles.
El tiempo fue menos piadoso con el guitarrista Andy Summers, con aspecto de hermano mayor o acaso hasta padre de Sting; Stewart Copeland, en cambio, despliega tanta energía en la batería que los años aparecen más disimulados.
The Police está tocando como si nunca se hubiera separado. Hasta el bajo con que Sting se presenta en los escenarios es de aquellos años 80, en los que la combinación irregular de pop, rock y soft rock catapultó a la banda a los primeros planos.
The Police innovó y experimentó en aquellos años, y por eso -y por la calidad individual y colectiva del trío- se impuso como ícono y marcó senderos pese a sus escasos siete años de vida.
En Buenos Aires, tal como lo vienen haciendo en la gira 2007-2008, reflotaron los viejos temas, pero tal vez como anticipo de que la historia común terminará con el tour y no habrá más Police, no presentaron material nuevo.
El grupo abrió el show con 'Message in a Bottle' y a partir de allí el recorrido por los clásicos se extendió a 'Walking On The Moon', 'Don't Stand So Close To Me', 'Every Little Thing She Does Is Magic', 'De Do Do, Da Da Da', 'Voices Inside My Head'/'When the World is Running Down', 'Hole In My Life', 'Truth Hits Everybody'. Aunque el concierto buscó deliberadamente evitar la temática política -a la que Sting es tan afecto -, 'Invisible Sun' mostró en las pantallas de alta definición situadas detrás y a los costados del escenario, imágenes de niños pobres en todo el mundo.
Fue la única nota extra musical de una noche calurosa, salpicada por una llovizna que sólo amenazó con aguacero, despojada de demagogia y que cerró en los bises con 'Walking in Your Footsteps' y 'Can't Stand Losing You'. La expectativa del público por volver a ver a una banda que se presentó por única vez hace 26 años en una discoteca opacó a un telonero de lujo, el californiano Beck, que ofreció un concierto de muy alto nivel.
Sobre la anterior presentación de The Police en Buenos Aires, una anécdota gráfica la relación del grupo con el público argentino: la banda era poco conocida y Argentina estaba bajo dictadura; se presentaron en la discoteca New York City, ante no más de 600 personas. Pero a juzgar por la cantidad de gente que asegura haber estado aquella noche, a The Police lo vieron en Buenos Aires en 1981 más de un millón de personas.
Anoche, en el primero de los dos conciertos en la capital argentina, se acabó el mito: ahora sí, lo vieron todos, los padres con sus hijos, los que estuvieron aquella vez y los que los siguieron a la distancia, los que tenían el cabello largo y hoy están calvos.
© Ansa by Nestor Esposito